
La curiosidad mató al gato. Hecha la advertencia podemos continuar. La ouija atrae por su simpleza y porque no tiene
requisitos, ya seas un principiante incrédulo con sana curiosidad, alguien que tuvo un contacto y busca retomar la
comunicación o si eres un investigador del asunto y buscar saber más, siendo este último grupo el menos numeroso. La
mayor parte son personas que nunca han jugado y creen que es eso, un "juego", sin embargo a pesar de su apariencia
inofensiva ese pequeño tablero puede acarrear algunos peligros. Y si eres una persona que está buscando el amor o tiene una relación nueva alejate!! estas a tiempo, ya que la energía que carga este juego es tan oscuro y negativo que mataría todos los lazos, hechizos, encantamientos, cualquier cosa que hayas hecho en busqueda del amor.
Al practicar la ouija dejamos la puerta abierta a otras dimensiones, cercanas a la nuestra pero imperceptibles y por
lo tanto desconocidas. Por lo tanto, a pesar de los sucesos paranormales que suceden alrededor de ese juego, solo
tenemos hipotesis de las puertas que abrimos: lo hacemos sin saber a quien estamos invitando a casa. Algunos
practicantes sostienen que quienes se comunicarían con nosotros, serían seres que en ocultismo reciben el nombre de
"bajos astrales" o "cascarones". Es decir, "entidades" poco evolucionadas y muy aferradas todavía al mundo físico; o
bien "espíritus sin luz" o "almas en pena" que quieren manifestar su estado de "angustia" al mundo de los vivos.
Con la práctica de la Ouija, sus participantes podrían verse afectados por las energías negativas de las que son
portadoras tales "entidades". Muchos creen, incluso, que en ciertos casos, hasta podría hablarse de "posesiones" de
alguno de los participantes por algún tipo de entidad maligna.
como dijimos anteriormente, solo manejamos hipotesis, sin embargo los mayores peligros que entraña la práctica de la
Ouija, son los que tienen relación con los aspectos psicológicos y emocionales de los participantes. Personas
inmaduras, sugestionables, ansiosas, o simplemente que estén atravesando un mal momento en sus vidas, son un "caldo
de cultivo" excelente, las fantasias se mezclan a la energia real que emana del juego y la persona debil puede caer
presa de crisis nerviosas que lo llevarán al hospital. Y en el caso de que el caracter sea lo suficientemente fuerte
y tolere la presión, al adrenalina de lo desconocido crearía adicción. Un consejo de inmenso valor para quienes estan armando un grupo de juego es elegir correctamente a las personas. No
basta con retirar a aquellas debiles de caracter, influenciables y nerviosas, sino también a aquellas que tengan una
obsesión cualquiera con los mensajes del tablero. Recordemos que no sabemos quienes acuden a nuestro llamado y lo
facil que les resulta jugar cno nuestra mente. Si no se tiene la fuerza necesaria es mejor dejarlo de lado.
Puede suceder que al perder un ser querido se vuelve adictivo intentar comunicarnos para resolver asuntos que se quedaron
con nosotros sin ser resueltos, pero tenemos la seguridad de que no es el camino adecuado. Las respuestas no son
correctas y la persona puede enfermar.
Por ello, nunca nos debemos obsesionar con tal práctica, ni con los mensajes. No creamos a pies juntillas todo lo
que se nos trasmite a través de sus comunicados. Cuidado con las medias verdades, a veces son más peligrosas que las
mentiras. En muchas ocasiones, los participantes solo se acuerdan de aquellas cosas trasmitidas con cierta
coherencia y consideradas como "verificables"; pero se hace caso omiso de muchas imprecisiones, ambigüedades y datos
contradictorios.
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