
Somos 70% agua. Confirmado, nuestro cuerpo es básicamente agua. Por otro lado están los océanos, miles de millones de kilómetros cúbicos. Y tercero: la luna. Aunque sea 500.000 veces menos brillante que el Sol, la Luna es capaz de cautivar lo inimaginable. Todos sabemos lo que ocurre con el mar una noche de luna llena… y si la luna es capaz de hacer eso con una masa tan grande y pesada qué no hará con nuestros ligeros y maleables cuerpos compuestos de agua.
Observándola con algo de imaginación, pueden verse en ella diversas figuras gracias a las sombras de los "mares" y los claros de las regiones elevadas. Las más populares son el lobo, el escarabajo, el cangrejo, la dama que lee, el conejo, etc.; si bien todo eso ya empieza a ser una anécdota de los libros antiguos o de las noches claras sin luz eléctrica ni televisión.
Antiguamente creían que la epilepsia era una enfermedad sagrada producida por la Luna. En la Edad Media se creyó que todos los trastornos psíquicos guardaban relación con las fases lunares, e por eso existía diferencia entre locos (psicóticos crónicos e incurables) y lunáticos, los cuales eran tratados con más indulgencia en los juicios, dada su supuesta dependencia de la Luna.
Esta influencia de la Luna en lo psíquico se va aceptando cada vez más a medida que se descubren los efectos de los iones positivos y negativos.
Con la Luna llena, la atmósfera se ioniza positivamente, y con la nueva la carga se torna negativa. Los iones positivos provocan en el ser humano estados de excitación o depresión. Ésa puede ser una de las razones de los ataques depresivos o violencias de diverso tipo que se registran en la Luna llena.
De la misma forma, pero en un porcentaje definitivamente inferior, la luna tiene una característica influencia en nuestro torrente sanguíneo. Algunos aseguran que es exclusivo de mujeres por tratarse de “la” luna, sin embargo no existe diferencia argumentable, excepto que muchas culturas veian a la luna como una deidad femenina. El cuerpo se torna más sensitivo y es propicio un acercamiento delicado y de muchísimo amor.
Una noche de luna llena puedes realizar un pequeño ritual con petalos de rosas blancas esparcidos por toda la habitación, incienso de rosas y velas blancas, cuantas quieras. Decora el lugar y cantale al amor, cantale a Dios que da vida al amor eterno y sumérgete con tu pareja en una noche mágica.
- Aún no hay comentarios
![]() |








